miércoles, 6 de junio de 2007

DONGTAN: CIUDAD VERDE



En estos momentos, Dongtan está cubierta por campos de repollo, macizos de carrizo y una reserva ornitológica que se extiende hasta el Mar de China Meridional. Pero al fondo, como una insinuación de cosas por venir, se divisan tres turbinas eólicas.
Antes de fines del año 2006, las autoridades de la cercana megalópolis de Shanghai iniciarán la primera etapa de la construcción de la primera eco-ciudad en este lugar. Y para el año 2010, cuando Shanghai será la sede de la más grande Expo mundial sobre vida verde, ésta será el escaparate, la cosa real, con decenas de miles de habitantes viviendo un estilo de vida favorable al medio ambiente.
La pistola que dará el disparo de salida será la construcción de un nuevo puente entre Shanghai y la isla de Chongming, una comunidad de agricultores. Actualmente lleva un viaje de dos horas en coche más una hora de ferry para llegar allí, pero dentro de dos años, el puente reducirá el viaje a apenas 20 minutos del centro de la cuarta ciudad más grande, de más acelerado crecimiento y más densamente poblada del mundo.
Shanghai está a punto de reventar, con 18 millones de habitantes y 4.000 edificios de más de 30 pisos de altura. Se parece al telón de fondo para una película futurista. Las autoridades desean lograr que los habitantes se muden fuera de la ciudad a Dongtan, que acabará como el lugar de residencia de medio millón de habitantes.
"Pero no se parecerá en lo más mínimo a Shanghai," dice Ma Cheng Liang, el planeador en jefe del proyecto de Dongtan, jefe de la Compañía de Inversiones Industriales de Shanghai. Sin torres de apartamentos. Sin grandes autopistas. Sin smogs.
"La primera cosa que el visitante notará es el silencio, porque habrá tan pocos coches en las calles." La ciudad estará casi exenta de contaminación, y la electricidad provendrá de turbinas eólicas y paneles solares. El agua de los fregaderos y los baños será reciclada para operar las cisternas del wáter.
Los automóviles no estarán prohibidos, pero todas las escuelas de vecindario, las tiendas y los lugares de trabajo estarán lo suficientemente cerca como para alcanzarlos a pie. La mayoría de los chinos todavía no poseen automóviles, y es intención que no los necesiten en la nueva Dongtan.
Las granjas dentro de los límites de la ciudad proveerán la mayor parte de sus alimentos, y sus aguas residuales fertilizarán los campos. La ciudad contará con numerosos parques, lagos y pagodas. Habrá un puerto deportivo para navegar en velero y un centro ecuestre. De manera que la "vida verde" tampoco carecerá de diversiones.
Ma Cheng Liang dice que espera que Dongtan se convertirá en un centro turístico que millones de chinos visitarán para ver cómo una ciudad verde puede funcionar en la práctica, y -se espera- volverán a su casa para exigir el mismo estilo de vida verde para sí mismos.
Peter Head, Director de Sostenibilidad de Arup, los planeadores y diseñadores de Dongtan, expresa: "Se trata de un proyecto increíblemente audaz. Nadie ha hecho algo parecido. Podría convertirse en un proyecto-fórmula para otras ciudades alrededor del mundo. No es solamente un escaparate para la tecnología verde. Es un lugar donde la gente deseará vivir."