domingo, 8 de abril de 2007

Principales Retos Ecológicos del Siglo XXI


Introducción
Hacia la Comprensión de los Principales Retos Ecológicos del Siglo XXI O, Exploremos con Audacia el Corazón de la Bestia: ¿Les parece?
por Bernard Eccles

"Somos seres biológicos, y, como tal, tan dependientes de la biosfera como cualquier otra forma de vida. Olvidamos nuestra naturaleza animal a nuestra cuenta y riesgo. Conforme vamos contaminando el aire fresco, el agua, la tierra y la energía, conforme vamos quemando combustibles fósiles por encima de la capacidad de la Tierra para reabsorber las moléculas responsables del efecto invernadero que estamos provocando, conforme utilizamos el entorno a modo de vertedero de materiales tóxicos y destruimos las zonas vírgenes que una vez rebosaron de vida y recursos propios, veo que nos hemos embarcado en la vía suicida."

David Suzuki, Co-autor junto con Holly Dreasel de From Naked Ape to Superspecies [Del Simple Primate a la(s) Superespecie(s)]


En 1859 Charles Dickens publicaba su obra titulada Historia de Dos Ciudades. Dickens abría tan apreciada obra de la literatura inglesa con la siguiente sentencia: " Era el mejor de los momentos: era el peor de los momentos". Cabe que esta inquietante línea resuma a la perfección la actual situación de la humanidad en este preciso momento de nuestra historia en este pequeño planeta azul conocido como la Tierra. A riesgo de sonar un tanto perogrullo, diré que nos hallamos en los albores de un nuevo milenio con todas las brillantes promesas y emociones que el acontecimiento desata. Sin embargo, también ha quedado meridianamente claro que, a no ser que la humanidad dé -- cómo lo diría yo -- un cambio de rumbo radical en su modo de proceder en este planeta, puede que no lleguemos mucho más allá de los albores de este nuevo milenio. Como especie nos encontramos en un vía crucis sin parangón en todo nuestro curso evolutivo e histórico. Jaques Cousteau, célebre naturalista e investigador marino, tuvo una clara percepción de este hecho al proclamar la década de los 90 como "la década decisiva". Estos habrían de ser los diez años cruciales en los que la humanidad, tras un serio estudio de la degradación medioambiental global, habría de abordar el proceso de búsqueda y aplicación de soluciones en pro de la cordura ecológica. Los seres humanos por fin se plantearían seriamente un viraje en su rumbo hacia lo que algunos alarmados han llegado a calificar de "ecocidio".

Desafortunadamente, hasta la fecha, las buenas intenciones han sido el crematorio en el que el ave del paraíso ha quedado calcinado.

Es imperioso que lo hagamos un 100% mejor.

Como todo buen abogado puede constatar, en un tribunal de justicia la ignorancia no es pretexto. Con la mano en el corazón, la mayoría de los seres humanos tiene al menos una vaga idea del apuro medioambiental en el que nos encontramos en esta fase de la historia. Estos temas llevan en el candelero mundial algo así como tres décadas, no es que no se nos haya advertido en más de una ocasión. En 1992 el prestigioso Union of Concerned Scientists (Unión de Científicos Comprometidos) - probablemente el colectivo de señoras y señores más erudito sobre tierra firme -- emitía su "Advertencia de la Comunidad Científica Mundial a la Humanidad: Una Declaración Etica difundida por la UCS". Por obvias razones de brevedad no nos es posible editar íntegramente la advertencia, pero decía algo así:

"El ser humano y la naturaleza se hallan a punto de colisión. La actividad humana esta infligiendo graves daños, la mayoría irreparables, sobre el entorno y los recursos críticos. A falta de la debida supervisión, muchas de nuestras actuales prácticas comportan un serio riesgo para el futuro que anhelamos para la sociedad humana y el reino animal y vegetal, y pueden, por tanto, alterar el mundo biológico hasta tal punto que resulte imposible mantener la vida tal cual la conocemos actualmente. Impera la necesidad de cambios fundamentales si...

Apenas sí queda una década, o, a lo sumo unas cuantas, para atender a la oportunidad de abordar los retos que se nos plantean, o ésta se nos escurrirá de las manos... La comunidad científica que lanza esta voz de alarma confía en que su mensaje alcance e influya a todo el mundo. Requerimos la asistencia de... dirigentes políticos... líderes comerciales... líderes religiosos... (y, por último, aunque no por ello menos importante, de hecho, es lo PRIMERO Y PRINCIPAL) la de toda la ciudadanía mundial.

O sea, que he ahí donde estamos. Resulta interesante ver cómo la prensa convencional en general ha obviado la advertencia. Esta voz de alarma crucial de los científicos más curtidos de la comunidad, muchos de ellos valedores del Premio Nobel, a la opinión pública mundial no se considera digna de difusión. Curioso, ¿no les parece?

En 1997 otra destacada organización científica, la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia [American Association for the Adveancement of Science], en el principal foro científico mundial, silenciaba el hecho de que no nos hallamos debidamente preparados para hacer frente a lo que califican de grave "amenaza a los sistemas de soporte de la vida en la Tierra". Advirtiendo del peligro que corre el planeta, y de la posibilidad de que el agua pudiera convertirse pronto en un bien tan valioso como el crudo de petróleo (si, eso es lo que auguran), la asociación insta a la comunidad científica mundial, a los gobiernos y a la opinión pública, a actuar con diligencia para evitar la inminente crisis económica y medioambiental que se nos avecina. En septiembre de 1999, El Programa Medioambiental de las Naciones Unidas (UNEP) emitía un importante informe de cambio de milenio titulado 'Previsión Medioambiental Global 2000'. Es una devastadora valoración del porvenir de la raza humana a principios del nuevo siglo. El Dr. Klaus Topfer, antiguo ministro de medio ambiente alemán y actual director general de UNEP, aseguraba en él que, "La inminente serie de crisis y finalmente la catástrofe que se avecina tan sólo se podrá evitar mediante un incremento masivo de voluntad política. Disponemos de la tecnología, pero no la estamos utilizando." El Dr. Topfer subrayaba también la posibilidad de invertir el proceso, si bien, asegura que para eso sería preciso reducir el consumo masivo en los países más ricos del mundo en un 90%. Calificaba las medidas adoptadas para abordar el problema del cambio climatológico global como inapropiadas, asegurando que hoy es ya ingobernable, recordando que las catástrofes por climatología extrema han sesgado la vida de 3.000.000 de personas en los últimos cinco años.

A estas alturas, mi querido lector, cabe que estés pensando, "Ya basta - la realidad - es una auténtica sobrada".

El informe revelaba el convencimiento general de que aún estamos a tiempo de resolver este tipo de problemas medioambientales, pero, en algunos casos, el tiempo se nos ha agotado. La escasez de agua es un problema que afecta ya a multitud de países y 15.000.000 de niños mueren cada año víctimas de la contaminación del agua; la degradación de la tierra ha provocado la esterilidad y la reducción del rendimiento potencial de la agricultura, y la destrucción por deforestación de la selva tropical es irreversible. El Dr. Topfer añadía que, "gran parte de las especies del planeta o se han extinguido, o están en peligro de extinción. Una cuarta parte de los mamíferos del planeta actualmente está en grave riesgo de desaparición." En los océanos la sobreexplotación frenética por parte del sector pesquero mundial ha causado estragos, y más de la mitad de los arrecifes de coral están abocados a la desaparición, según se asegura en el informe. La contaminación medioambiental en muchas ciudades del mundo ha alcanzado proporciones alarmantes, e incluso en países como Canadá 16.000 personas mueren cada año prematuramente debido a la pésima calidad del aire. La falta de control gubernamental sobre las empresas multinacionales, asegura el informe, menoscaba el poder para la resolución de estos problemas. El Dr. Topfer subraya que es imprescindible que se obligue a las empresas nacionales a asumir la responsabilidad de sus actos. "El actual curso es absolutamente insostenible, y postergar la toma de medidas ya ha dejado de ser una opción," concluye el informe.

De modo que, mi querido, amable, paciente y audaz lector, es más que probable que ya hayas tenido suficiente por hoy. Lo mismo digo. Esa es la mala nueva, y, no cabe duda de que es el peor de los momentos. Pero no olvidemos la otra mitad del enunciado de Dickens. La parte que afirma que es el mejor de los momentos.

Cabe que sea pertinente la invocación de la vieja máxima, a la que el tiempo hace honor, legado del gran Sócrates. "Conoce a tu enemigo." Uno de nuestros enemigos ancestrales ha sido, y sigue siendo, la absoluta ignorancia. Apenas empezamos a dilucidar los ecosistemas, las funciones integrativas de la biosfera y los servicios que nos proporciona el ecosistema, así como los servicios que a su vez le rinden las distintas formas de vida que alberga el planeta. Aunque estemos lejos de tener siquiera una aproximación a todas las respuestas, nuestras preguntas parecen estar pero que muy bien encaminadas, y nuestra ciencia a este respecto crece a diario. No resulta aventurado afirmar que contamos con un buen corpus de conocimiento de los problemas y retos que requieren solución, por lo que el principal propósito de este artículo será clarificar, en la medida de lo posible, su naturaleza. Entremos pues a examinar el tema, si les parece.

LA ALTERACIÓN CLIMATOLÓGICA GLOBAL


Mi querida madre solía responder a mis lloriqueos los días lluviosos con un, "lo siento, pero no hay nada que se pueda hacer para alterar el clima". Bien, esto simple y llanamente ha dejado de ser así. Conforme el ser humano va quemando combustibles fósiles para obtener energía que a su vez emite los gases causantes del calentamiento global, en el proceso se convierte en el principal catalizador del cambio climatológico global, lo cual, desemboca en una climatología errática e impredecible a medida que se calienta la atmósfera global de la Tierra. Puede que ya haya reparado -- y si no es así, será mejor que se plantee seriamente apagar el televisor -- en que el invierno en Ontario ya "no es lo que era" En la edición del Foro Económico Mundial de 1999 en Davos, Suiza, un buen número de científicos señalaban el cambio climático como el principal reto al que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI.

EL AGUA


Mucha gente creerá que el agua es un recurso renovable pero no es así. Por lo tanto, las generaciones venideras dependerán del modo en que hoy gestionemos y preservemos este recurso. Una cuarta parte de la humanidad no tiene acceso al agua potable y el consumo de agua contaminada sesga la vida de millones de personas al año. El World Watch Institute [organismo que hace de observatorio mundial] informa de la escasez de agua como primera y principal amenaza para la producción mundial de alimentos, y de que el agua subterránea se está extrayendo a un ritmo muy superior a la capacidad de la naturaleza para reponerla en muchas de las principales regiones productoras de alimentos del mundo. La Comisión Mundial del Agua para el siglo XXI asegura que más de la mitad de los principales ríos del mundo están contaminados o en proceso de desecación.

LA PERDIDA DE BIODIVERSIDAD Y LA DEGRADACIÓN DE LA NATURALEZA SALVAJE


Los biólogos conservacionistas aseguran que aproximadamente del 10 al 40% de todas las especies conocidas en el planeta tierra están al borde de la extinción. La increíble riqueza de la biodiversidad que hace posible las alternativas de supervivencia evolutiva, aquí en nuestro hogar, se está viendo dramáticamente mermada. Un genetista me decía en una ocasión que no me preocupara por las especies que se fueran extinguiendo porque la revolución biotecnológica se ocuparía de diseñar nuevas especies con las que repoblar la tierra, y que éstas estarían mejor dotadas que las diseñadas por la propia naturaleza. Interesante -- inquietantemente interesante.

LA DEFORESTACIÓN MUNDIAL


La rapacidad y prácticas de la industria maderera movida por su afán de rápidos beneficios de la siempre creciente demanda de productos y derivados del papel, materiales de construcción y combustible doméstico, está diezmando los bosques mundiales a un ritmo escalofriante. Se ha destruido aproximadamente un 80% de los bosques primarios -- de crecimiento lento -- del mundo. Como ya hemos mencionado previamente del informe P.M.G. 2000 de las Naciones Unidas, la destrucción de la selva tropical es ya irreversible por muchos mitos que los apologistas de la industria maderera se esfuercen en crear. David Schindler, uno de los ecologistas más prestigiosos de Canadá augura a los bosques boreales de Canadá 50 años de vida, a menos que Ottawa ponga remedio de inmediato. Esto no puede seguir así.

CONTAMINACIÓN QUÍMICA


En la década de los 60 Rachel Carson publicaba su pionero estudio sobre la propagación de tóxicos químicos sintéticos titulado Silent Spring [+/- Surtidor Silencioso]. Unos treinta años después, el Dr. Theo Colborn, veterano científico e investigador de World Wildlife Fund, publicaba su obra titulada Our Stolen Future [Nuestro Futuro Robado] en la que concluía que muchos compuestos sintéticos industriales estaban amenazando nuestra fertilidad, inteligencia y supervivencia. En Europa, el gobierno de la Unión Europea hacía pública una advertencia a la ciudadanía desaconsejando el consumo de agua de lluvia, puesto que diversos análisis demostraban que contenía una combinación tóxica de pesticidas y contaminantes industriales. En Canadá el gobierno de Alberta emitía una advertencia similar. Ya no podemos eludir por más tiempo la realidad de que hay sueltas sustancias tóxicas perennes que están envenenando nuestro aire, nuestra agua, nuestra tierra, nuestros alimentos y nuestros hogares.

LA NUEVA HISTORIA: DESVIAR NUESTRO DISCERNIMIENTO DE LA REALIDAD PRIMARIA HACIA UN INNOVADOR PARADIGMA CIENTÍFICO


La sociedad industrial moderna es, salvo raras excepciones, tóxica para todas las formas de vida que habitan esta biosfera denominada tierra. El modelo científico predominante que conforma, informa, y perpetúa esta sociedad, es fundamentalmente defectuosa. Este procedimiento de percepción de conceptos y la ideología en la que desemboca es peligrosa y destructiva, por no mencionar el sufrimiento que está generando a todos los seres sensitivos. Esta ciencia, desde su prisma tecnicísta y reducionista, implica un modelo de investigación y conocimiento incompetente y fragmentario, en total contraposición con el modo de conocimiento pleno derivado de la siguiente máxima: todos los seres son interdependientes, interpenetrables e interactivos. El bien acogido fin de la fragmentación de la especialización de las ciencias y las humanidades dará lugar a la la unidad de todo conocimiento. El dualismo inherente al viejo sistema implosionará. La ciencia y la espiritualidad serán consubstanciales.

EL CONSUMO DESAFORADO, LA SOBREPOBLACIÓN Y ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE MODELOS DE SOCIEDAD VERDADERAMENTE SOSTENIBLES


Hoy vivimos en un mundo sumido en una desigualdad extrema. Un mundo en el que un privilegiado 20% de la población utiliza el 85% de todos los bienes y servicios. O, visto desde otro ángulo, tres mil, de los seis mil millones de personas que pueblan el planeta viven con dos dólares estadounidenses al día. Esta absurda situación no sólo es moralmente indecente, sino que es, además, un claro indicio de una inminente catástrofe ecológica. La población mundial sigue creciendo a razón de 80 millones de personas al año. La población del planeta se ha duplicado desde aproximadamente la década de los 60, y es harto probable que vuelva a doblarse antes de que finalice el próximo milenio. La tierra es un sistema finito con un ecosistema que proporciona tan sólo una determinada cantidad de servicios por persona y, si sobrecargamos esos servicios, el desmoronamiento del sistema es irremediable. Aunque el mayor índice de crecimiento de la población durante el próximo milenio se dará en el mundo "subdesarrollado", el nivel de consumo de los opulentos países "superdesarrollados" hace que sean los lugares más "superpoblados" del planeta.

Si pretendemos crear sociedades verdaderamente sostenibles y evitar el descontento social masivo, (téngase en cuenta el coste ecológico de los ejércitos y el hecho de que la mayoría de ellos libren guerras por el acceso a los recursos), hemos de reducir considerablemente esa tendencia al alza de las presiones concernientes tanto a la población como al consumo. También tendremos que abordar, y no sólo de boquilla, la realidad del hecho de que la naturaleza de los temas concernientes a la equidad es siempre medioambiental. Además, está el hecho de que la paz en el mundo sería una idea sin par.

LA GLOBALIZACIÓN, LA ECONOMÍA Y LA BIODIVERSIDAD DE LA MENTE


Muchos de los más prominentes científicos ecologistas de nuestra época consideran la globalización económica como la más grave de las amenazas a la que se enfrenta tanto la ciudadanía como la ecología mundial. La siempre creciente integración económica en curso se traduce en que, de las cien economías más poderosas del mundo, 51 hoy se hallen en manos privadas. Esto significa que estos gigantes multinacionales hoy tienen más poder que muchos gobiernos. Cada vez más dictan las condiciones sanitarias, laborales y medioambientales que habrán de sentar la norma en el ámbito mundial. Movido exclusivamente por el afán de lucro, este sistema, conocido como el lasser faire capitalista, parte de la premisa de que sólo el crecimiento constante podrá garantizar la supervivencia de la humanidad. (¡Que la suerte acompañe al resto de las especies!) Debiéramos comprender que el concepto de crecimiento constante le es ajeno a todos y cada uno de los sistemas presentes en la naturaleza. De todos los tipos de preocupación que pueda uno sentir por la globalización económica -- que no son pocas--, cabe que ésta sea la más perniciosa de todas para la supervivencia de la civilización humana, tal cual existe. De ahí la urgencia de un cambio de rumbo radical con respecto a la economía. De proseguir con esta dinámica materialista, los seres humanos se verán trasformados en el proceso del tal llamado libre mercado. Hemos de convertirnos en consumidores dentro de una monocultura global y ni siquiera será preciso que nos entreguemos en cuerpo y alma al concepto de desarrollo económico y progreso material. ¡El proceso mismo nos asimilará! ¡Adiós a la diversidad!

O sea, que esto es lo que hay, señoras y señores. Confío en que hayamos realizado una buena aproximación a la comprensión del corazón de la bestia. En los siguientes artículos recalaremos en los ocho apartados aquí presentados, indagando en ellos en toda la profundidad que la comprensión del tema se merece. También visitaremos el universo de la concreción. Es conveniente tener presente que todos los retos reflejados en este artículo, sin excepción alguna, tienen solución. Y aunque cabe que ahora mismo sea una período sombrío, la humanidad es extraordinariamente afortunada en tanto que toda ella posee un legado de lo más preciado. Todo el mundo tiene una gran reserva de inteligencia creativa. Y, si bien es cierto que tenemos el potencial de padecer una enorme confusión, la otra cara de la moneda resulta igualmente cierta: el ser humano también tiene un enorme potencial para alcanzar una gran ilustración.